Este artículo explica cómo Open Finance transforma el ecosistema financiero latinoamericano, qué oportunidades ofrece, qué riesgos introduce y qué estrategias de seguridad necesitan los bancos para liderar en 2026.
Latinoamérica está experimentando una metamorfosis financiera sin precedentes, impulsada por la adopción de Open Finance. Más que una simple tendencia, este modelo, que expande la lógica de Open Banking a productos como seguros, pensiones e inversiones, representa un cambio paradigmático: la propiedad del dato financiero se desplaza hacia el cliente, obligando a los bancos a compartirlo, bajo consentimiento, con terceros innovadores: Fintechs, agregadores, otras instituciones.
Aunque aún no se dispone de porcentajes específicos de cuota de mercado para las «finanzas abiertas» en América Latina, según Cognitive Market Research, el tamaño del mercado global de fintech se estimó en 251.421 millones de dólares estadounidenses. De ellos, el mercado latinoamericano representa más del 5 % de los ingresos globales, con un tamaño de mercado de 12.571,06 millones de dólares en 2024, y crecerá a una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 18,6 % entre 2024 y 2031 debido al aumento de la penetración de los teléfonos inteligentes, la expansión del acceso a Internet y el crecimiento de la población sin acceso a servicios bancarios.
El motor de esta transformación es la interoperabilidad bancaria y la promesa de un ecosistema financiero abierto más competitivo, inclusivo e innovador. Los consumidores se benefician de servicios hiperpersonalizados, mejores tasas y una experiencia fluida. Sin embargo, esta misma apertura genera una pregunta ineludible: ¿Cómo se garantiza la seguridad digital en banca y la protección de datos financieros cuando la superficie de interacción (y, por ende, de ataque) se multiplica exponencialmente?
Los bancos que emerjan como líderes indiscutibles en 2026 no serán solo aquellos que adopten Open Finance, sino los que dominen el delicado arte de equilibrar apertura, interoperabilidad y ciberseguridad bancaria. Este artículo explora las oportunidades y los riesgos inherentes a esta evolución y detalla las estrategias de defensa que distinguirán a los referentes de la nueva era.
¿Qué oportunidades abre Open Finance para los bancos? Habilita hiperpersonalización, nuevos modelos de ingresos, mayor inclusión financiera y eficiencias profundas basadas en APIs. Una API (Application Programming Interface) es el canal que permite a diferentes plataformas intercambiar datos de forma estandarizada.
El modelo Open Finance es una fuente inagotable de crecimiento y eficiencia para las instituciones financieras en la región. Las principales oportunidades radican en la co-creación y la optimización de la experiencia del cliente.
1. Hiper-personalización y Nuevos Ingresos
Al acceder a datos de transacciones de múltiples fuentes (con el consentimiento del cliente), los bancos pueden generar perfiles de riesgo y consumo mucho más precisos.
2. Mayor Inclusión Financiera
El acceso a datos alternativos, como historial de pagos de servicios o telecomunicaciones, habilitado por Open Finance, permite a las instituciones evaluar a segmentos tradicionalmente excluidos por la banca tradicional, como PYMEs y la población no bancarizada o sub-bancarizada. Esto impulsa la bancarización y el crecimiento económico general.
3. Eficiencia Operacional vía APIs
La estandarización y el uso de APIs para compartir datos obligan a los bancos a modernizar su infraestructura tecnológica legada. Esto no solo facilita la comunicación externa, sino que optimiza los procesos internos, reduce costos y acelera el tiempo de lanzamiento de nuevos productos. El Open Finance en banca se convierte en un catalizador de la transformación digital profunda.
¿Cuáles son los principales riesgos de seguridad en Open Finance? Vulnerabilidades de APIs, fraude por consentimiento, riesgos de terceros y cumplimiento regulatorio.
La apertura tiene un costo: la expansión de la superficie de riesgo. Para los bancos, la adopción de Open Finance introduce vectores de ataque completamente nuevos que requieren una redefinición de la estrategia de ciberseguridad bancaria.
1. Fragilidad de las APIs y Shadow IT
El corazón del ecosistema financiero abierto son las APIs. Si estas no están diseñadas bajo estándares de seguridad rigurosos (como OAuth 2.0/OpenID Connect), se convierten en el punto de entrada predilecto para los ciberdelincuentes. Un riesgo adicional es la proliferación de APIs no documentadas o no gestionadas (Shadow IT), que escapan a los controles de seguridad centralizados. Un ataque exitoso a una sola API puede exponer datos de millones de clientes.
2. Fraude por Suplantación de Identidad y Consentimiento Falso
En un entorno de interoperabilidad, la gestión del consentimiento es fundamental. El riesgo de fraude aumenta con técnicas como el phishing avanzado o la ingeniería social, diseñadas para manipular al cliente para que otorgue acceso a sus datos a un tercero malicioso (un TPP o Third Party Provider falso). La detección de fraude en Open Finance debe ir más allá de las transacciones, enfocándose en la autenticidad del consentimiento.
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3. Riesgos de Terceros y Cuartos
Cuando un banco comparte datos con un TPP, la seguridad de ese TPP es tan importante como la del propio banco. Un banco puede tener una ciberseguridad impecable, pero si un TPP asociado es comprometido, los datos de sus clientes quedan expuestos. Esto introduce el concepto de riesgo de cuarto (el proveedor del TPP) y requiere auditorías y modelos de riesgo de terceros altamente sofisticados y continuos.
4. Incumplimiento Regulatorio y Pérdida de Confianza
La protección de datos financieros está bajo un escrutinio regulatorio creciente (GDPR, LGPD, legislaciones locales de Open Banking/Finance). Una fuga de datos no solo conlleva multas cuantiosas, sino que destruye el activo más valioso de un banco: la confianza digital de sus clientes. En un sistema abierto, la confianza es el único diferenciador sostenible.
¿Cómo se protegen los bancos en un ecosistema Open Finance? Con seguridad avanzada de APIs, modelos contextuales de detección de fraude y gobierno del dato basado en Privacy by Design.
Los bancos que liderarán en 2026 son aquellos que traten la seguridad digital no como un costo, sino como un habilitador estratégico de Open Finance. El enfoque debe ser proactivo, centrado en la identidad y la observabilidad.
1. Fortalecimiento de la Seguridad de APIs: El Zero Trust del Dato
La principal estrategia es blindar el canal de comunicación que da vida a la interoperabilidad.
2. Modelos Avanzados de Detección de Fraude Contextual
Los sistemas tradicionales de detección de fraude basados en reglas son insuficientes. Se requiere una capa de inteligencia artificial y Machine Learning que analice el contexto completo:
3. Gobierno de Datos Proactivo y Privacy by Design
La protección de datos financieros debe ser una función integrada en el diseño de cada nuevo producto y API (Privacy by Design).
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El desafío del Open Finance en banca es demasiado complejo para ser enfrentado en solitario. Los bancos necesitan aliados estratégicos con experiencia probada en la gestión de ecosistemas abiertos y la ciberseguridad bancaria.
Aquí es donde iuvity se posiciona como el socio clave para los bancos líderes de 2026. iuvity ofrece las capacidades críticas para construir un puente seguro entre la apertura y la protección:
En la carrera por el liderazgo en 2026, la capacidad de innovar será un requisito, pero la capacidad de hacerlo de forma segura será el diferenciador. Los bancos que integren la seguridad digital en el ADN de su estrategia de Open Finance no solo protegerán a sus clientes, sino que se posicionarán como los pilares de un ecosistema financiero latinoamericano verdaderamente robusto y confiable.
El Open Finance ha abierto la caja de Pandora de la innovación, pero también ha expuesto a los bancos a un nuevo nivel de riesgo. La era del dato abierto exige una mentalidad de seguridad radicalmente nueva.
El liderazgo bancario en 2026 no se medirá solo por el número de servicios ofrecidos, sino por la resiliencia y la confianza que inspiren. Al asociarse con expertos como iuvity, los bancos pueden transformar sus riesgos en una ventaja competitiva, construyendo un ecosistema financiero abierto que es, a la vez, el más innovador y el más seguro. El equilibrio entre apertura y protección no es un obstáculo; es la clave del éxito.
En resumen: Open Finance solo será sostenible si la seguridad digital se convierte en el núcleo de la estrategia bancaria.
¿Está su banco preparado para liderar la próxima ola de la banca en Latinoamérica con una estrategia de seguridad a prueba de futuro?